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Dia del trabajador social

Trabajadora Social y usuarios

El día 19 de marzo se celebra el Dia del Trabajador Social, para saber más sobre el trabajo de nuestros compañeros hemos charlado con Beatriz Vicente, trabajadora social del programa Aldaba Contigo.

¿ Por qué decidiste estudiar trabajo social?

Fue una decisión vocacional. Tenía claro que quería dedicarme a un trabajo que contribuyera a “mejorar la sociedad”.

Desde muy jovencita empecé a hacer voluntariado y descubrí que ayudar a las personas era algo que me enriquecía a nivel personal. Pero descubrí también que para que esa ayuda fuera más allá del asistencialismo, para que sirviera no solo para paliar una situación concreta de necesidad sino para dotar a las personas de habilidades, exprimir sus potencialidades, para que esas necesidades no volvieran a producirse, para conseguir cambios duraderos en el tiempo, me hacía falta una base, una formación, y es por eso que decidí estudiar trabajo social.

¿ Cuando empezaste a trabajar y pusiste en práctica lo estidiado, era lo que esperabas?

Por una parte si era lo que esperaba: un trabajo duro pero muy gratificante.

Por otra parte, una vez dentro de la profesión descubrí que la sociedad estaba peor de lo que pensaba. Desde fuera vemos solo una parte, pero cuándo profundizas en los problemas de las personas, lo que les ha llevado a esa situación y las consecuencias de ello, es cuando te das realmente cuenta del enorme trabajo que tenemos por delante. 

Al empezar a trabajar pensé que tenía todas las respuestas, pero el campo del trabajo social es muy amplio, hay muchos colectivos, cada persona es un mundo y pronto me di cuenta de que la formación continua es muy importante y el trabajo en red es imprescindible.

¿ Sientes que tu trabajo es gratificante?

Esta pregunta es compleja porque el trabajo social no es un trabajo nada rutinario. Cada día te enfrentas a distintas problemáticas que debes solventar, distintos usuarios, distintas situaciones…. Hay días que terminas la jornada laboral con una sensación de euforia y otras con mucha frustración.

Creo que el trabajo social es gratificante por los resultados obtenidos a medio y largo plazo, pero también de los más frustrantes por la falta de medios que nos encontramos día a día, falta de recursos, falta de apoyos….. En ocasiones, las largas jornadas de trabajo, la ilusión, el esfuerzo, la coordinación etc, resulta infructuoso o los resultados son más lentos por la falta de medios y recursos anteriormente mencionados, y ello resulta muy frustrante.

Por otra parte, cuando después mucho luchar, de buscar soluciones, de trabajar en equipo etc, comienzas a ver resultados, eso hace que el enriquecimiento personal y profesional compense todo lo demás.

 

¿ Cómo influye el trabajo en tu vida?

Creo que enfrentarte diariamente a este tipo de situaciones complejas te hace más sensible a la realidad y provoca que en tu día a día te enfrentes más a situaciones de injusticias propias y ajenas en vez de mirar para otro lado.

Por otra parte, creo que de forma inconsciente, al menos en mi caso, hace que “intervengas” en cierta medida con tu entorno: tratas de ayudar más, aportar tus conocimientos a determinadas situaciones para solventarlas, tratas de concienciar a tu entorno de la realidad social actual, te vuelves más reivindicativa….

Por otra parte, la atención directa que realizas día a día con los usuarios la involucración, hace que muchas veces, y de forma inconsciente, te lleves sus problemas a tu casa. Los problemas a los que nos enfrentamos y las injusticias que observamos a veces dificultad la desconexión laboral.

¿Hay ahora otro tipo de perfil de usuarios?

En los últimos años se ha visto incrementado el número de personas en riesgo de exclusión social, cada vez hay un mayor número de personas demandantes de ayuda y menos medios para ofrecer esa ayuda.

Por otra parte, antes los usuarios con los que se intervenía eran personas muy cronificadas. Actualmente, son personas muy normalizadas, es decir, personas que se han visto abocadas a una situación de necesidad por la situación actual: salarios bajos, trabajos intermitentes, dificultad de conciliación laboral-familiar, falta de recursos…..

Por poner un ejemplo: España es una sociedad envejecida y el número de personas dependientes crece de forma considerable año tras año, de modo que los recursos públicos para atenderles se están viendo desbordados. Por otra parte, la conciliación laboral-familiar es cada vez más difícil, por lo que el riesgo social al que se ven sometidos este tipo de colectivos aumenta de forma considerable: Si la red de apoyo informal no es efectiva y la formal no es suficiente, ¿cómo quedan esas personas? 

Estas situaciones son algo que se ven a diario y cada vez más a menudo, y es algo de lo que ninguno estamos exentos a sufrir.

El lema de este año es promoviendo la importancia de las relaciones humanas, ¿crees que las estamos perdiendo?

Efectivamente las relaciones humanas se están perdido. 

Por un lado, las nuevas tecnologías (buenas para muchas cosas, malas para otras) nos están aislando y desconectando de la realidad.

Por otra parte, y como he dicho anteriormente,  las redes de apoyo informal (familia, amigos, vecinos…) Se están perdiendo cada vez más debido al ritmo de vida que llevamos: cada vez hay menos tiempo para relacionarnos y las desvinculaciones son evidentes. 

Todo esto es algo muy peligroso ya que para que una persona se desarrolle plenamente precisa la interrelación directa. Además, ante una situación de riesgo social, en entorno próximo de esta persona seria quien debería dar la primera voz de alarma ya que se supone son los que más contacto tienen. Sin embargo, el hecho de está perdida de relaciones y desvinculación cada vez más patente, hace que esto no sea así, y que cuando comenzamos a intervenir con una persona, muchas veces la situación está ya muy cronificada debido a que nadie se ha dado cuenta antes de tal situación. 

Por poner un ejemplo, antiguamente todos los vecinos de un barrio se conocían, se ayudaban y se relacionaban. Actualmente ni tan siquiera conocemos al vecino de enfrente de nuestra casa y, por lo tanto, y debido a la ausencia de relaciones, desconocemos si esa persona es dependiente para las ABVD, si precisa ayuda, si tiene apoyos….

Conclusiones

El TS es una profesión muy infravalorada pero cada vez más necesaria debido al incremento de personas en riesgo de exclusión social. 

La atención directa y temprana es primordial para una intervención centrada en la persona en la que se tenga en cuenta no solo la situación de necesidad, sino también como lo está viviendo esa persona, sus características, potencialidades, limitaciones, deseos, sentimientos…. 

Toda esta intervención necesita ser respaldada por unos medios y recursos adecuados y suficientes para las problemáticas de la situación actual. 

Es imprescindible que todos (administraciones, usuarios, entidades públicas y privadas, sociedad en general….) nos concienciarnos de la necesidad de un sistema que respalde a los más vulnerables porque ninguna persona está exenta de pasar por una situación de necesidad o vulnerabilidad. Y yo, que hoy soy una profesional de trabajo social, mañana puedo ser usuaria.

 

 

 

 

 

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