Colaborar con una fundación es una forma directa y significativa de contribuir a una sociedad más justa y solidaria. Existen muchas maneras de hacerlo, y cada persona puede encontrar la que mejor se adapte a su situación personal, profesional o económica. Entender cómo colaborar con una fundación implica conocer las distintas vías disponibles —como las donaciones, el voluntariado o el legado solidario— y reflexionar sobre el grado de compromiso que se desea asumir. En este artículo te explicamos las principales opciones para colaborar con una fundación como Fundación Aldaba, así como los aspectos clave que conviene tener en cuenta antes de dar el paso.
Cómo puedes colaborar con una fundación: estas son las distintas vías
Las fundaciones ofrecen múltiples formas de colaboración, pensadas para que cualquier persona, empresa o profesional pueda aportar su granito de arena. No se trata solo de apoyo económico, sino también de tiempo, conocimientos o incluso de dejar una huella solidaria a largo plazo. Estas son las principales vías de colaboración con una entidad social.
1. Donaciones económicas
Las donaciones económicas son una de las formas más habituales y necesarias de colaborar con una fundación. Gracias a ellas, entidades como Fundación Aldaba pueden desarrollar y mantener sus numerosos proyectos sociales, educativos y de acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad.
- Aportaciones puntuales o periódicas.
Puedes realizar una donación puntual, en un momento concreto, o convertirte en colaborador habitual mediante aportaciones periódicas. Las donaciones recurrentes permiten a la fundación planificar mejor sus acciones y garantizar la continuidad de sus programas. - Donaciones finalistas (para un proyecto concreto).
Algunas personas prefieren destinar su donación a un proyecto específico. En Fundación Aldaba existen diferentes iniciativas orientadas a la infancia, la juventud, las familias o la inclusión social, por lo que es posible apoyar aquella causa con la que te sientas más identificado. - Donaciones en especie (material, alimentos, equipos, etc.).
Además del apoyo económico, también se puede colaborar mediante donaciones en especie. Material escolar, alimentos, equipamiento informático o recursos para actividades formativas son ejemplos de aportaciones que pueden resultar de gran utilidad en determinados proyectos. - Beneficios fiscales y transparencia.
Las donaciones a fundaciones legalmente constituidas pueden beneficiarse de deducciones fiscales, tanto para personas físicas como jurídicas. Fundación Aldaba ofrece información clara sobre este aspecto y mantiene un firme compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas, para que los colaboradores sepan cómo se utilizan los recursos aportados.
2. Voluntariado
El voluntariado es una forma de colaboración basada en el compromiso personal y la implicación directa. Es ideal para quienes desean participar activamente en la transformación social y vivir una experiencia enriquecedora a nivel humano.
- Voluntariado presencial u online.
Existen diferentes modalidades de voluntariado. Algunas actividades requieren presencia física en proyectos o centros, mientras que otras pueden realizarse de forma online, lo que facilita la participación de personas con menos disponibilidad o que viven lejos. - Cesión de tiempo, conocimientos o habilidades profesionales.
No solo se trata de “echar una mano”, sino de aportar aquello que sabes hacer. Desde apoyo educativo o acompañamiento social hasta asesoramiento jurídico, comunicación o gestión, las habilidades profesionales pueden marcar una gran diferencia. - Compromiso de tiempo y formación requerida.
Antes de comenzar, es importante valorar el tiempo del que dispones y el nivel de compromiso que puedes asumir. Muchas fundaciones, incluida Fundación Aldaba, ofrecen formación previa para garantizar una intervención adecuada y alineada con sus valores y metodología. - Seguro, derechos y deberes del voluntario.
El voluntariado se desarrolla dentro de un marco legal que protege tanto a la persona voluntaria como a la entidad. Esto incluye seguros, derechos, deberes y acuerdos de colaboración claros, que aportan seguridad y confianza a ambas partes.

3. Legado solidario
El testamento solidario es una forma de colaboración a largo plazo que permite seguir ayudando incluso cuando ya no estamos. Cada vez más personas optan por incluir a una fundación en su testamento como parte de su compromiso social.
- Incluir a la fundación en el testamento.
Puedes incluir a una fundación para que sea beneficiaria de una parte de tu herencia, contribuyendo así a la continuidad de sus proyectos y a la mejora de la vida de muchas personas en el futuro. - Definir claramente el tipo de legado.
El legado puede consistir en una cantidad económica, bienes concretos (como una vivienda o un terreno) o un porcentaje del patrimonio. Definirlo con claridad evita malentendidos y facilita la gestión posterior. - Asesoramiento legal y fiscal previo.
Antes de tomar esta decisión, es recomendable contar con asesoramiento legal y fiscal. Esto garantiza que el proceso sea sencillo, transparente y respetuoso con la voluntad del testador. - Comunicación previa con la fundación.
Informar previamente a la fundación de tu intención de dejar un legado permite resolver dudas, conocer mejor sus necesidades y asegurar que tu aportación tenga el impacto que deseas.

4. Colaboración profesional o empresarial
Las empresas y profesionales también desempeñan un papel clave en el apoyo al tercer sector, aportando recursos, conocimiento y capacidad de innovación.
- Pro bono (servicios profesionales gratuitos).
Ofrecer servicios profesionales de manera gratuita o a coste reducido —como asesoría, diseño, formación o tecnología— es una forma muy valiosa de colaboración que fortalece a las organizaciones sociales. - Patrocinios o alianzas estratégicas.
Las alianzas entre empresas y fundaciones permiten desarrollar proyectos conjuntos, ampliar el impacto social y generar valor compartido para ambas partes. - Programas de responsabilidad social corporativa (RSC).
Integrar la colaboración con una fundación dentro de la estrategia de RSC ayuda a las empresas a reforzar su compromiso social y a implicar a sus equipos en causas solidarias.
Qué tener en cuenta antes de colaborar
Antes de decidir cómo colaborar con una fundación, conviene reflexionar sobre algunos aspectos clave que garantizarán una experiencia positiva y coherente con tus valores.
- Misión, valores y coherencia de la fundación.
Es fundamental que la misión y los valores de la entidad estén alineados con los tuyos. Esto refuerza el sentido de la colaboración y el compromiso a largo plazo. - Transparencia financiera y rendición de cuentas.
Una fundación responsable informa de manera clara sobre el uso de los recursos y los resultados obtenidos. La transparencia genera confianza y credibilidad. - Impacto real de sus proyectos.
Conocer el impacto de los proyectos permite valorar cómo se traduce la colaboración en mejoras concretas para las personas beneficiarias. - Marco legal y fiscal de la colaboración.
Entender los aspectos legales y fiscales, tanto en donaciones como en voluntariado o legado, evita sorpresas y facilita una colaboración ordenada. - Nivel de compromiso que puedes asumir.
Cada persona o entidad tiene una disponibilidad distinta. Lo importante es elegir una forma de colaboración realista y sostenible en el tiempo.
Colaborar con una fundación es una decisión personal que puede adoptar muchas formas, todas ellas igual de valiosas. Ya sea mediante donaciones, voluntariado, colaboración profesional o un legado solidario, cada aportación suma y contribuye a generar un impacto positivo en la sociedad. Fundación Aldaba, con sus múltiples proyectos y su compromiso con las personas más vulnerables, ofrece diversas vías para participar y formar parte del cambio. Informarse, reflexionar y elegir la opción que mejor encaje contigo es el primer paso para colaborar de manera consciente y transformadora.

















