El Centro Ocupacional Municipal El Molino volvió a demostrar que la creatividad, el trabajo en equipo y la ilusión pueden convertir una tradición en uno de los días más esperados del año.
Como ya es habitual, en lugar de celebrar el Carnaval, el centro ha organizado su ya emblemático Entierro de la Sardina, una actividad que se prepara durante meses con la implicación de todas las personas usuarias y profesionales.
Cada año se elige una temática diferente, y en esta ocasión la imaginación nos llevó hasta el Vaticano para recrear la elección de un nuevo Papa. Durante semanas, en los talleres se diseñaron y confeccionaron los disfraces: curas, cardenales y, por supuesto, el Papa. Incluso se elaboró un original papamóvil, construido íntegramente por los propios participantes.
La jornada incluyó una divertida votación que culminó con la esperada fumata blanca, entre aplausos y risas. Paralelamente, se representó por todo el centro el tradicional entierro de la sardina, con la gran sardina gigante elaborada entre todos como protagonista del recorrido.
Más allá de la puesta en escena, lo verdaderamente importante fue el proceso: meses de preparación conjunta, decisiones compartidas y mucha colaboración. Esta actividad no solo fomenta la creatividad y el compañerismo, sino que también permite salir de la rutina diaria y vivir un día especial lleno de diversión, emoción y orgullo por el trabajo realizado.
Sin duda, el Entierro de la Sardina vuelve a consolidarse como una de las celebraciones más queridas y esperadas del año en C.O.M «El Molino».






















