Decidir convertirse en familia de acogida es un acto de compromiso social que impacta directamente en la vida de un niño, niña o adolescente y también en la de quienes le acogen. En Galicia, el acogimiento familiar es una medida de protección esencial para niños, niñas y adolescentes que, por diversas circunstancias, no pueden convivir temporalmente con su familia de origen. Conocer a fondo los Pasos y requisitos para ser familia de acogida en Galicia permite afrontar esta decisión con información, realismo y responsabilidad. En este post te explicamos de forma detallada cómo es el proceso y qué condiciones se deben cumplir para iniciar este camino solidario y transformador.
Pasos para ser familia de acogida en Galicia
El proceso para convertirse en familia de acogida está cuidadosamente diseñado para garantizar el bienestar de los niños, niñas y adolescentes, así como para preparar adecuadamente a las familias. Cada paso tiene como objetivo acompañar, orientar y valorar, asegurando que el acogimiento familiar se desarrolle en un entorno estable y seguro.
- Informarse sobre el programa autonómico de acogimiento familiar
El primer paso consiste en conocer qué es el acogimiento familiar, qué modalidades existen y qué implica en la vida cotidiana. Esta fase permite entender el carácter temporal del acogimiento y el papel fundamental de la familia acogedora en el desarrollo emocional y social del niño, niña o adolescente. Informarse bien ayuda a resolver dudas iniciales y a valorar si esta experiencia encaja con la situación personal y familiar. - Participar en charlas o encuentros explicativos previos al proceso
Las sesiones informativas ofrecen una visión realista del acogimiento familiar. En ellas se comparten experiencias, se explican las necesidades habituales de los niños, niñas y adolescentes acogidos y se aclara el papel de la Administración y de las entidades colaboradoras. Estos encuentros permiten un primer contacto con profesionales especializados y facilitan una reflexión profunda antes de dar el siguiente paso. - Completar la formación inicial obligatoria para familias candidatas
La formación previa es fundamental para preparar a las familias ante situaciones emocionales y educativas complejas. Durante esta etapa se trabajan aspectos como el apego, la historia personal de los niños, niñas y adolescentes, y el impacto que puede tener en su comportamiento. En Galicia, esta formación se enmarca en el programa En Familia, coordinado por Aldaba, que acompaña a las familias desde el inicio y durante todo el proceso de acogimiento. - Registrar la solicitud administrativa para entrar en el programa
Una vez tomada la decisión, es necesario formalizar la solicitud para participar en el programa de acogimiento familiar. Este trámite inicia oficialmente el procedimiento y expresa la voluntad clara de acoger a un niño, niña o adolescente. A partir de este momento, la Administración comienza la valoración de la candidatura. - Aportar toda la documentación personal, familiar y legal exigida
La documentación requerida permite conocer la situación personal y familiar de las personas solicitantes. Este paso garantiza que el proceso se desarrolle con transparencia y seguridad jurídica, siempre priorizando el interés del niño, niña o adolescente que pueda ser acogido. - Realizar entrevistas individuales y familiares con profesionales técnicos
Las entrevistas son espacios de diálogo en los que se analizan motivaciones, expectativas y dinámicas familiares. Los equipos profesionales valoran la capacidad de la familia para acompañar a un niño, niña o adolescente que ha vivido experiencias complejas. No se trata de juzgar, sino de conocer y orientar de forma personalizada. - Permitir la evaluación del entorno familiar mediante visitas al domicilio
Las visitas al hogar permiten conocer el entorno en el que se desarrollará el acogimiento. Se valora que el espacio sea adecuado, seguro y acogedor para un niño, niña o adolescente. Este paso ayuda a garantizar un entorno de convivencia estable y protector. - Someterse al análisis técnico de idoneidad para el acogimiento
Con toda la información recopilada, los equipos técnicos realizan una valoración global de la idoneidad de la familia. Se tienen en cuenta aspectos emocionales, educativos, sociales y relacionales. El objetivo es asegurar que la familia pueda responder de manera adecuada a las necesidades de un niño, niña o adolescente en acogida. - Obtener la resolución favorable de aptitud como familia acogedora
Si la valoración es positiva, la Administración emite una resolución que reconoce a la familia como apta para el acogimiento. Esta resolución confirma que la familia reúne las condiciones necesarias para acoger, aunque no implica una asignación inmediata. - Incorporarse al listado oficial de familias disponibles para acogida
Tras la resolución favorable, la familia pasa a formar parte del registro de familias acogedoras. Este listado permite realizar propuestas de acogimiento ajustadas al perfil de cada familia y a las necesidades específicas de cada niño, niña o adolescente. - Esperar la propuesta de asignación de un niño, niña o adolescente acorde al perfil familiar
La asignación se realiza de forma cuidadosa y personalizada. Se busca la mejor adecuación posible entre la familia y el niño, niña o adolescente, teniendo en cuenta su edad, historia personal y necesidades. Durante este tiempo, la familia sigue acompañada por los equipos profesionales. - Aceptar la propuesta de acogimiento planteada por la Administración
Cuando se presenta una propuesta concreta, la familia recibe información detallada para poder valorar la aceptación. Esta decisión debe tomarse de forma responsable, considerando la capacidad real de atender las necesidades del niño, niña o adolescente. - Firmar el acuerdo formal que regula el acogimiento
El proceso concluye con la firma del documento que formaliza el acogimiento familiar. Este acuerdo establece derechos, deberes y apoyos disponibles. A partir de ese momento comienza la convivencia, siempre con el acompañamiento continuo del programa En Familia, coordinado por Aldaba.
Requisitos para poder ser familia de acogida en Galicia

Además de seguir un proceso estructurado, es imprescindible cumplir una serie de condiciones que garantizan que el acogimiento se desarrolle en un entorno seguro, estable y respetuoso con las necesidades de los niños, niñas y adolescentes.
- Mostrar una decisión voluntaria y consciente de acoger a un niño, niña o adolescente
El acogimiento debe partir de una motivación reflexionada y responsable. Es fundamental comprender que la prioridad es el bienestar del niño, niña o adolescente y no las expectativas personales de la familia. - Contar con estabilidad personal, emocional y relacional suficiente
La estabilidad emocional de la familia es clave para ofrecer seguridad y confianza. Los niños, niñas y adolescentes acogidos pueden haber vivido situaciones difíciles y necesitan adultos capaces de acompañar desde la calma y la comprensión. - Disponer de una situación económica que permita cubrir las necesidades cotidianas
Aunque existen apoyos económicos, la familia debe contar con una base estable que garantice el bienestar diario del niño, niña o adolescente. La estabilidad económica contribuye a un entorno previsible y seguro. - Tener una vivienda en condiciones adecuadas de espacio y habitabilidad
El hogar debe ser un espacio seguro y adecuado para la convivencia. Es importante que el niño, niña o adolescente disponga de un entorno que favorezca su desarrollo, intimidad y bienestar. - Garantizar tiempo y disponibilidad para la atención diaria
El acogimiento requiere dedicación, presencia y acompañamiento constante. Los niños, niñas y adolescentes necesitan adultos disponibles que puedan atender sus necesidades emocionales, educativas y sociales. - Poseer habilidades educativas y de cuidado acordes a la edad
No se trata de ser especialistas, sino de tener disposición para educar desde el respeto, la paciencia y la coherencia. Estas habilidades se refuerzan a través de la formación y el acompañamiento profesional. - Aceptar el acompañamiento, seguimiento y orientación de los servicios técnicos
El acogimiento familiar cuenta con apoyo profesional continuo. Aceptar este acompañamiento es esencial para afrontar dificultades y fortalecer el vínculo con el niño, niña o adolescente. - Comprometerse a colaborar con la Administración durante todo el acogimiento
La coordinación con los servicios públicos y las entidades colaboradoras es constante. Este compromiso garantiza que las decisiones se tomen siempre pensando en el interés del niño, niña o adolescente. - Superar favorablemente la valoración psicológica y social establecida
Esta valoración permite asegurar que la familia dispone de los recursos personales necesarios para afrontar el acogimiento de forma adecuada y segura. - Contar con el consentimiento y apoyo de todas las personas convivientes
Todas las personas que forman parte del hogar deben estar de acuerdo con el acogimiento. El apoyo interno es clave para crear un entorno coherente y estable. - Participar y completar la formación previa exigida
La formación inicial es obligatoria y proporciona herramientas prácticas para afrontar el acogimiento con mayor seguridad, comprensión y confianza. - No existir circunstancias personales o familiares incompatibles con el acogimiento
Identificar posibles dificultades o limitaciones protege tanto al niño, niña o adolescente como a la propia familia acogedora. - Presentar correctamente toda la documentación requerida en el procedimiento
El cumplimiento de los requisitos administrativos es imprescindible para garantizar la legalidad, la transparencia y la protección de todas las personas implicadas.
Conocer en profundidad los pasos y requisitos para ser familia de acogida en Galicia es fundamental para tomar una decisión informada y responsable. El proceso está pensado para proteger a los niños, niñas y adolescentes y para acompañar a las familias en cada etapa. Gracias al programa En Familia y al trabajo coordinado de Aldaba con la Administración autonómica, el acogimiento familiar se convierte en un camino compartido, lleno de retos, aprendizajes y oportunidades para ofrecer a niños, niñas y adolescentes un entorno seguro, afectivo y estable.


















